
Junto al camino que remonta el tramo final del valle del arroyo de Guardiola en el término de Castellgalí, antes de llegar al caserío de Cornet que da nombre también al arroyo en este tramo, la vertiente de la sierra de Montlleó queda cortada por cárcavas escarpadas de erosión. La zona de cárcavas o de badland se ha formado en el sustrato de margas azules o grises del Bartoniense (Eoceno Medio), poco consistentes, que constituyen la ladera externa de un meandro que el arroyo erosiona y hace retroceder. El badland de Cornet mide unos 200 metros de longitud contando también la parte que continúa por el barranco de un torrente tributario, y unos 35 metros de altura en su zona central. La observación más completa del badland de Cornet se obtiene desde la vertiente opuesta del valle, o sea del camino que sube hacia la cantera Sarri-Llar7 y hacia Can Mas, más que desde el camino de Cornet que discurre justo debajo.
El badland de Cornet es muy similar al de Marganell; ambos son escarpados empinados con formas de cárcavas debido a la poca consistencia de las margas azules, cortados por arroyos -respectivamente el de Cornet o de Guardiola y el de Marganell- con potencial para grandes avenidas como las de 10.06.2000.
En las áreas cercanas de cárcavas o badlands de las Montañas Rusas y de Can Forns de Vallhonesta, ambas en el término municipal de San Vicente de Castellet y formadas sobre el mismo tipo de margas aunque en terrenos de menor pendiente, con tiempo sin perturbaciones se acumulan en sus surcos restos vegetales que inician un proceso auto-acelerado de formación de suelo y crecimiento de vegetación; en definitiva, un proceso de cicatrización de la herida del badland. En cambio, los badlands muy pendientes e intransitables de Cornet y de Marganell mantienen impertérrita su naturaleza geológica.
[foto Jordi Badia]