
Chrysotoxum intermedium es un díptero de la familia de los sírfidos, una de esas moscas que lucen colores copiados de aquellos de las avispas, en un caso ejemplar de mimetismo batesiano.
El género Chrysotoxum comprende sírfidos de cuerpo ancho y de unos 12 mm de longitud, de colores brillantes negro y amarillo, y con antenas distintivamente largas. El patrón de distribución del amarillo sobre el negro permite a los especialistas discriminar entre las especias.
En Chrysotoxum intermedium, el tono amarillo pinta 3 pares de franjas arcuadas, interrumpidas en el dorso y bien delimitadas como si fueran costillas en el abdomen, más un 4º par de franjas en el extremo abdominal que pueden llegar a unirse y coronadas por un triángulo del mismo amarillo. El color amarillo ocupa también el metanoto en el dorso del tórax dejando un círculo central gris, como si la capa de pintura amarilla no hubiera alcanzado, dos franjas en los laterales del tórax, parte de la cara y las patas. El género Chrysotoxum posee dos bandas longitudinales paralelas de color gris más o menos largas y marcadas en el dorso del tórax que, en el caso de C.intermedium, se limitan al pronoto. No hay tonos naranja o ámbar en el cuerpo, aunque sí en la parte exterior de las alas, en el de la costa. La imagen muestra a un individuo macho con sus ojos grandes y contiguos; los ojos de las hembras, en cambio, no llegan a tocarse.
C.intermedium es una especie de distribución mediterránea que prefiere lugares calientes y soleados. Los adultos suelen encontrarse soleándose en una roca a inicios de primavera o, avanzada la temporada, en las inflorescencias de euforbiáceas, dipsacáceas o umbelíferas.
Las larvas viven en el suelo, probablemente alimentándose de áfidos o pulgones que a su vez chupan la savia de raíces de determinadas plantas.
[foto Jordi Badia]