Gymnosporangium confusum

Gymnosporangium confusum

Gymnosporangium confusum es un hongo del orden pucciniales -anteriormente conocido como orden uredinales-, fitopatógeno, que necesita a dos huéspedes para completar su ciclo vital: un arbolito del género Juniperus, casi siempre el enebro albar (J.oxycedrus), como huésped primario, y a un árbol o arbusto de la familia rosáceas y la tribu Pomoideae, normalmente al espino blanco o majuelo (Crataegus monogyna), como huésped secundario.

G.confusum desarrolla un micelio diploide en el interior del enebro albar, del cual a comienzos de primavera y en tramos definidos de ramas de tamaño medio emergen unos cuerpos fructíferos inicialmente gelatinosos, en forma de lóbulo o cuernecillo redondeado de 1 cm de longitud, de color ámbar o de miel que con el paso de los días se secan, arrugan y oscurecen. En estos cuerpos fructíferos se forman teliósporas o teleutósporas constituidas por 2 células binucleadas. Las teliósporas por un lado actúan como esporas de resistencia y, por otro, después de la fusión de los dos núcleos de su célula superior, generan un basidio que, a su vez y por meiosis, formará 4 basidiósporas haploides. Las basidiósporas infectan al espino blanco o a otra rosácea con fruto en pomo, en el que desarrollan un micelio monocariótico que tiene por función formar picnidios productores de picnidiósporas. De la fecundación entre dos picnidiósporas compatibles se genera un micelio dicariótico, con mayor capacidad vegetativa. La infección en el huésped secundario se evidencia en verano por la aparición en las hojas o en los frutos de bultos de alrededor de 1 cm y de color amarillo o rojizo, de los que salen canutillos erizados de 1-4 mm de longitud y de color pajizo; con aspecto más cercano a una cecidia que a una infección fúngica. Aquí es donde se forman los ecios productores de eciósporas binucleadas, las esporas responsables de reiniciar la infección en un enebro albar.

G.confusum no es la única especie del género Gymnosporangium que ataca los enebros albares; por lo menos existen además G.tremelloides que forma cuerpos fructíferos masivos no en cuernecillos, G.clavipes, G.clavariiforme y G.gracile, estas dos últimas especies muy parecidas a G.confusum.

La imagen muestra los cuerpos fructíferos gelatinosos de G.confusum en una ramita de enebro albar, en El Ginebral.

[foto Jordi Badia]