

Melica uniflora es una hierba gramínea perenne y estolonífera, característica de los ambientes forestales frescos, que hemos observado en la comarca de Moianès y en las canales de la cara septentrional de Montserrat, en la comarca de Bages.
Melica uniflora forma un manojo de hojas basales en forma de cinta decumbente de 3-7 mm de ancho y color verde intenso, que pueden extenderse y ocupar superficies notables sobre suelos ricos. Estas hojas tienen una lígula corta y papirácea que, sólo por uno de sus lados, sigue en un apéndice verde. La panícula es muy laxa y grácil. Esta panícula está constituida por pedicelos muy finos que terminan en espiguillas de una sola flor, de lo que se deriva el epíteto específico uniflora. A diferencia de su congénere Melica ciliata, las glumelas inferiores de las flores de Melica uniflora son glabras. Más al exterior, las glumas son ovadas, algo mayores que las glumelas, y con un característico matiz de color granate.
Melica uniflora vive en rincones sombríos de los robledales húmedos y de los hayedos, y en las canales umbrías. Es una planta de los bosques caducifolios, propia del piso montano y distribuida extensamente por Europa, que en Cataluña escasea hasta desaparecer a medida que nos alejamos de los Pirineos y de la sierra transversal.
[fotos Jordi Badia]