

La encina del Ricard toma el nombre de la masía junto al cual crece, en la parte sur del municipio de Castellterçol (Moianès). Es una encina descomunal. Arraiga sobre un escalón de arenisca aprovechando las grieta, para alzar un tronco erecto justo en el borde del corte de roca. El tronco, medido en 2026, tiene un diámetro de 110 cm. Arriba, el tronco sigue en un cono invertido de ramas robustas que siguen más arriba aún para sostener la bóveda esbelta, sin ramas horizontales con riesgo de desgarrarse. Se diría que el tronco de la encina del Ricard y las columnas de la basílica de la Sagrada Familia beben de la misma fuente. A simple vista, la copa parece tan voluminosa como la propia casa del Ricard. Una rama central de la copa ha muerto, seguramente porque con el tiempo ha quedado en a la sombra de ramas periféricas; es por ahí por donde más fácilmente pueden atacar las larvas devoradoras de madera.
La encina del Ricard es un hito natural destacado del municipio de Castellterçol, a pesar de no estar incluida en el catálogo de árboles monumentales de Catalunya. En el paisaje, la encina del Ricard destaca no solo por su tamaño, sino también por su estampa arbórea altiva en comparación con las encinas del bosque, alejadas de la casa, que fueron explotadas para la obtención de leña y de carbón vegetal durante siglos con la consecuencia de que actualmente todas ellas poseen varios troncos de tamaños medianos que nacen de una ancha cepa común.
[fotos Jordi Badia]
- Ver el grupo de la ICHN-Bages a la sombra de la Encina del Ricard, el 30.05.2026.