
La fuente de Talamanca es aquella a la que los vecinos de Talamanca iban a buscar el agua y que, hasta la década de los años 1970, fue el único suministro a la población. Está situada más allá del Carrer de la Font (= calle de la Fuente), pasada la última casa y siguiendo unos 250 metros por la pista que baja al arroyo de Talamanca. Actualmente la fuente sigue suministrando agua mediante una mina que vierte a un depósito cerrado de 45 m3, sobre el que se encuentra una parte de la instalación de bombeo que sube más agua de los pozos del arroyo de Talamanca que se suma a la de la fuente. El agua ya pretratada en el depósito de la fuente se envía a los depósitos generales situados en una cota más alta, donde se completa su potabilización y desde donde se distribuye a la población.
A pesar de la mina de captación, la fuente tradicional de Talamanca sigue en funcionamiento. La fuente consiste en una obra en forma de casita con dos salidas de agua a alturas distintas cerradas con sendos grifos, más una canalización subterránea de desagüe. En sus paredes húmedas crecen diversas especies de musgos y, en aquellas en las que el agua gotea, la hepática Lunularia cruciata de un color verde intenso.
Frente a la fuente hay una plazoleta abierta como mirador hacia el valle del arroyo de Talamanca y las sierras de El Feliu y de Mussarra que separan la cuenca del arroyo de Talamanca, afluente del arroyo de Sant Esteve, de la del río Calders. En el centro de esta plazoleta hay un negundo (Acer negundo) de tronco grueso catalogado como árbol de interés local, pero se encuentra ya en estado decrépito por el paso de los años. Desde el bancal superior, tres plátanos (Platanus x hybrida) dan sombra a la plazoleta y convierten el lugar en una fuente tradicional.
[foto Jordi Badia]