





La urraca (Pica pica) es un córvido vistoso muy abundante en las llanuras cultivadas y en la periferia de la ciudad. Se trata de un ave grande, de unos 45 cm de longitud total gracias principalmente a su larga cola, y de unos 50 cm de envergadura alar, inconfundible por su plumaje negro con brillo metálico azulado y verde en la cabeza, el dorso, el pecho y en la cola contrastado con el blanco del vientre y de la parte anterior de las alas. El tono azul se aprecia en las plumas de las alas, mientras que el verde se encuentra en las plumas de la cola. El pico potente, de color negro, le da un aspecto feroz. Dependiendo de la incidencia de la luz, los ojos muestran un ligero matiz caoba. En vuelo alterna aleteos rápidos y esforzados con un suave planeado que permite apreciar la forma redondeada de las alas y la cola estrecha.
La urraca construye un nido de grandes dimensiones con ramas entretejidas, en la copa de un árbol alto. La urraca es omnívora, como delata su pico todoterreno: come frutos, busca alimento entre la basura, o captura insectos, arañas o vertebrados pequeños. Como su pariente el arrendajo (Garrulus glandarius), la urraca dispersa bellotas y otros frutos voluminosos como las nueces. La urraca es bastante gregaria y se muestra agresiva contra todo tipo de animales. El grito de la urraca “chac-sac-sac-chac” es muy estridente, ya sea el de un solo individuo y con función de reclamo o el griterío de un grupo de urracas alborotadas por algún motivo de difícil comprensión. La urraca tiene afición por los objetos brillantes.
En la imagen 5ª, una urraca sorprendida por la nevada del día 08.03.2010 en un árbol viario en Manresa.