Clemátide flámula

Clematis flammula

La clemátide flámula (Clematis flammula) es una liana de la familia ranunculáceas que parece ser la hermana pequeña de la clemátide (Clematis vitalba). En realidad, la nomenclatura popular castellana confunde a menudo ambas especies a las que suele denominar por igual clemátide, aunque el nombre específico de Clematis flammula debería ser el de clemátide flámula. La clemátide flámula se distingue de la clemátide por su porte menor y por las hojas perennes, normalmente 2 veces compuestas, con pecíolos prensiles que se enredan en los soportes que encuentra entre la vegetación y folíolos coriáceos, de limbo elíptico y margen entero. En cambio, las hojas de la clemátide son caducas, divididas una sola vez y con folíolos delgados con margen casi siempre lobado (foto 1ª). En verano, la clemátide flámula saca racimos de flores blancas en el extremo de los tallos o en las axilas de las hojas opuestas. La flor consta de 4 tépalos abiertos en cruz, interiormente blancos y algo verdosos y pilosos por fuera, que exhiben un fascículo de numerosos estambres (foto 2ª). En otoño se encuentran los frutos; unas núculas con un plumero de unos 3 cm, no tan largo como el de la clemátide (fotos 3ª y 4ª).

La clemátide flámula vive en coscojares y encinares claros. Es frecuente en la comarca de Bages, menos que la clemátide, aunque está en expansión en algunos puntos.. Las hojas verdes y frescas de la clemátide flámula son irritantes a la piel, pero no si se dejan secar.

[fotos Florenci Vallès (1ª y 2ª) y Jordi Badia (3ª, 4ª y 5ª)]