Muerte por salmuera de los plátanos en la fachada monumental de Manresa

Se espera con impaciencia e ilusión la llegada de la primavera, que los árboles broten de nuevo y la vida renazca. Este año, sin embargo, la primavera no ha llegado a los plátanos del paseo del Río en el tramo de la Manresa más monumental, de La Seu alPont Vell. Un vertido de salmuera, sí, otro vertido más del maldito colector de las malditas salmueras que genera la minería de potasa, lo ha impedido. El vertido de salmuera sucedió en pleno invierno, con los plátanos sin hojas, por lo que su efecto letal pasó desapercibido. Ahora en abril, mientras los demás plátanos de las calles lucen hojas nuevas de un verde claro, los pobres plátanos a ambos lados del Paseo del Río entre La Seu y El Pont Vell han quedado en tristes esqueletos cadavéricos. Por el lado del río, por el que pasa el maldito colector de las malditas salmueras, contamos una fila de 10 plátanos grandes muertos (fotos 1ª y 2ª); y si la mortalidad no ha ido más allá es simplemente porque los plátanos grandes y de raíces profundas que allí deberían estar habían muerto ya en vertidos de salmuera anteriores. Por el lado de debajo de La Seu donde había plátanos jóvenes, plantados pocos años atrás, hay 7 de ellos definitivamente muertos y 3 más moribundos (fotos 3ª y 4ª). La zona de mortandad de plátanos queda perfectamente confrontada entre ambos lados del Paseo del Río. La salmuera ha fluido bajo el asfalto.

El Paseo del Río de Manresa, así como su continuación en el bosque de ribera del margen izquierdo del Cardener, ya había sufrido otros episodios de vertidos de salmuera del colector, que siempre se han saldado con la muerte súbita de los árboles y la salinización del suelo. La falta de homogeneidad del paseo del Río de Manresa es consecuencia del paso del colector de salmueras que ha ido repartiendo la muerte al azar. Existen tramos en los que los árboles son mucho menores porque tuvieron que ser sustituidos, como en el cruce entre el Paseo del Río y la Muralla y entre el puente de la Reforma y el inicio de la mortalidad de este año, después de que los originales murieran a causa de un vertido de salmuera. En otros tramos hay árboles moribundos por fugas menores e insidiosas de salmuera, como son algunos de los grandes plátanos del Parque del Cardener en el Congost y otros más allá del Pont Vell.

La ruleta rusa del colector de salmueras ha vuelto a dejar un premio gordo en Manresa, esta vez con tan mala fortuna que ha dañado la fachada monumental de la ciudad. La imagen transmite claramente el mensaje: una ciudad, una comarca y un país sumiso, sacrificado a la avaricia de la minería más agresiva contra el agua y contra el territorio.

Mientras unos se esfuerzan en naturalizar las orillas del río Cardener, otros, chapuceros y torpes, esparcen la muerte. Esperamos que Sorigué SA, la empresa que gestiona el maldito colector de salmueras, limpie el suelo, si es necesario reponga la tierra contaminada, y que reemplace los árboles muertos. También esperamos que Generalitat e ICL se decidan de una vez a impermeabilizar y restaurar las gigantescas escombreras salinas para que dejen de generar el volumen ingente de salmuera mortífera, de distorsionar el paisaje de la Cataluña Central y de proclamar a los cuatro vientos que las leyes ambientales son, para los ricos y poderosos, papel mojado.

[fotos Jordi Badia]