Almeja de río o de estanque

Anodonta cygnea

La almeja de río o de estanque (Anodonta cygnea) es un gran bivalvo de agua dulce del grupo de las náyades o unionoides, que vive en los fondos fangosos de aguas tranquilas de Europa y Siberia, donde se alimenta de plancton, detritus, diatomeas bentónicas, cianobacterias, algas verdes y varios microorganismos. Puede llegar a medir 26 cm de largo (el ejemplar grande de la foto mide 17 cm) y a vivir hasta 20 años.
Las náyades viven enterradas parcialmente en sustratos blandos en casi todas las aguas dulces del mundo, y se caracterizan por un ciclo vital complejo. Los espermatozoides entran con la corriente inhalante en la cavidad paleal, donde fecundan los óvulos, y los zigotos se desarrollan dentro de las branquias hasta que llegan al estadio de larva gloquidio (ver http://en.wikipedia.org/wiki/File:Anodonta_cygnea_glochidium.png), parecida a un pequeño bivalvo con un músculo aductor grande y único, y espinas o ganchos en el extremo libre de las valvas. Los gloquidios, una vez expulsados, para continuar vivos tienen que agarrar-se al cuerpo de un vertebrado acuático, normalmente un pez óseo, el epitelio del cual engloba el pequeño parásito mientras éste empieza una metamorfosis; cuando el bivalvo ya empieza a asemejarse al adulto, pero todavía tiene el pie ciliado, rompe el quiste y cae al fondo, donde debe encontrar un sustrato duro para adherirse mediante un biso (penacho de fibras), hasta que completa la segunda metamorfosis. Entonces, con la glándula del biso atrofiada, repta hasta encontrar un lugar adecuado para la vida propia de los adultos. La larva gloquidio parásita permite a las náyades colonizar aguas arriba. Anodonta cygnea es hermafrodita y en cada puesta puede producir entre 200.000 y 600.000 gloquidios.
Como todas las especies de la subfamilia anodontinos, no tiene dientes en la charnela (bisagra de las valvas). Su nombre genérico, que significa ‘sin dientes’, hace referencia a este hecho.

Los ejemplares de la foto, junto con unos 600 más, fueron encontrados en el fondo del gran depósito de agua, denominado «lago» del parque de la Agulla de Manresa, cuando fue vaciado a finales de febrero de 2011 (foto 2ª). Es probable que llegaran en forma de larva transportados por peces que bajaron por la acequia de Manresa provenientes de la presa del río Llobregat que hay cerca del castillo de Balsareny, porque se sabe que en este canal están presentes como mínimo desde el año 2008, pero también podrían haber llegado dentro de peces de origen desconocido liberados en el «lago».

[fotos Florenci Vallès]

Ver el artículo El parc de l’Agulla, en catalán, de Jordi Badia.