Cerraja cardoncha

Sonchus asper

La cerraja cardoncha o cardo lechero (Sonchus asper) es una hierba de la familia de las Compuestas, robusta, de ciclo anual o bienal. Como sus nombres indican, su aspecto está entre el de una cerraja y el de un cardo.

El tallo principal de la cerraja cardoncha alcanza hasta 20 mm de diámetro y 1 metro de altura, a la vez que se ramifica. Los tallos son regulares, decorados en el exterior con estrías finas, verticales y paralelas al estilo de una columna dórica, y con el interior cilíndrico vacío. Al seccionarse, estos tallos fistulosos segregan látex blanco abundante. Las hojas son de forma muy variable, entre runcinadas y pinnatífidas, con incisiones profundas y puntas ligeramente espinescentes. Las hojas caulinares poseen aurículas anchas, redondeadas y con margen inciso. Los capítulos de 1-2 cm de diámetro tienen pedúnculo corto, brácteas a menudo ciliadas, y flores con lígulas cortas de un tono amarillo poco intenso.

La cerraja cardoncha crece en solares en desuso de la ciudad, en rincones de los huertos y en herbazales ruderales.

En los huertos, en los márgenes de caminos y en los descampados de la Cataluña Central conviven 3 especies de cerraja (Sonchus sp.), las 3 muy comunes y consideradas malas hierbas: la cerraja menuda o tierna (S.tenerrimus), la cerraja común (S.oleraceus) y la cerraja cardoncha o cardo lechero (S.asper). Las cerrajas son hierbas anuales y bienales polimorfas que a la variabilidad individual suman aquella que proviene de las condiciones de crecimiento y del azar, por lo que hay que fijarse en el grosor de los tallos, en la forma de las hojas caulinares y de sus aurículas que abrazan el tallo (galería inferior), y en detalles de los capítulos o flores para identificarlas plenamente.

La cerraja menuda (S.tenerrimus) es la planta más pequeña, con tallos de diámetro inferior a 5 mm. Sus hojas caulinares tienen lóbulos estrechos y las aurículas que abrazan el tallo adoptan una forma vagamente de herradura o de cola de golondrina. Los capítulos, principalmente cuando están aún cerrados, suelen tener pilosidad blanca en la base, y las lígulas de las flores tienen color amarillo vivo.

La cerraja común (S.oleraceus) posee un tamaño medio, con tallos de entre 5 y 10 mm de diámetro. Sus hojas caulinares tienen lóbulos anchos, el terminal mayor que los laterales, con incisiones profundas en los márgenes y aurículas en forma de medialuna, con incisiones en el margen externo y con una punta aguda terminal. Las hojas y los tallos pueden tomar matiz de color granate. Los capítulos suelen tener forma de copa con la base ensanchada, y las lígulas de sus flores son de un amarillo vivo y tan largas como el receptáculo.

La cerraja cardoncha (S.asper) es la planta más robusta, con tallos de 10-20 mm de diámetro, fistulosos, que al romperse secretan látex blanco abundante. Las hojas son ligeramente espinescentes, más rígidas que las de las otras especies de cerraja, y con aurículas ampliamente redondeadas e incisas. Las lígulas de las flores son de un amarillo pálido y más cortas que el receptáculo del capítulo.

[fotos Jordi Badia]