Cucaracha negra u oriental

Blatta orientalis

La cucaracha negra u oriental (Blatta orientalis) debe ser la especie de cucaracha más frecuente en la comarca de Bages actualmente. Tiene el cuerpo ovalado, deprimido o aplanado, de unos 2,5 cm de longitud los adultos y menor en las ninfas de las diferentes fases. Se distingue de otras cucarachas por su color marrón oscuro, casi negro, con reflejos caoba o rojizos. Las cucarachas pertenecen al orden de insectos Dictiópteros como las santateresas, no son para nada escarabajos.

Las cucarachas negras tienen la cabeza pequeña, el tórax cubierto por un pronoto liso de forma redondeada y un abdomen grande. Las alas de los machos alcanzan solo 2/3 del abdomen, mientras que las de las de las hembras son aún más cortas, vestigiales. Ellas enseñan totalmente el abdomen segmentado. Las patas son relativamente largas y poseen espinas erizadas. En la cabeza se encuentra un par de antenas largas y finas compuestas por muchísimos segmentos pequeños, y en la punta del abdomen un par de cercos como cuernecillos.
En la imagen, los 2 ejemplares situados más a la izquierda son hembras, los 3 restantes machos que se identifican por sus alas más largas.

Las hembras depositan en el suelo una ooteca alargada, de color crema, conteniendo 12-16 huevos. A menudo se ven hembras con una parte de la ooteca asomando por el extremo de su abdomen ya que tardan en liberarla. Las cucarachas negras son muy prolíficas por lo que pueden ocasionar plagas; una hembra puede fabricar 15 ootecas durante su vida. Los huevos eclosionan a las 8 semanas de la puesta. Las ninfas se parecen a los adultos, aunque deben pasar por sucesivas mudas para alcanzar el tamaño de los adultos.

Sus alas no sirven para volar. Las cucarachas negras tampoco son buenas escaladoras. Viven en sótanos húmedos, calientes y oscuros desde los que de noche realizan incursiones en busca de alimento. Son omnívoras, comen prácticamente de todo. Los alimentos atacados por cucarachas se deterioran rápidamente por los microorganismos que éstas esparcen. También pueden encontrarse cucarachas en desagües y ocasionalmente en sistemas de ventilación de edificios. Las cucarachas provocan entre los humanos, de manera muy unánime, sensación de asco y rechazo porqué instintivamente las asociamos a espacios húmedos, mal ventilados e insalubres, y al deterioro de alimentos almacenados. Se combaten las cucarachas mediante insecticidas en polvo.

[foto Jordi Badia]