Langosta migratoria

Locusta migratoria

La langosta migratoria (Locusta migratoria) es la especie causante de las temidas plagas bíblicas de langosta y que, hasta el siglo XIX, ocasionó también explosiones de población y plagas en Europa.
Los adultos de langosta migratoria miden 30-35 mm los machos y 40-50 mm las hembras, algo mayores. Pueden ser de color predominante verde o marrón, siempre crípticos. La langosta migratoria tiene antenas cortas y unas alas largas en las que alternan manchas rectangulares claras y oscuras. Las características que mejor identifican la langosta migratoria son el pronoto aristado en forma de quilla y el tono rojizo de los tarsos del tercer par de patas (foto 3ª).
La langosta migratoria existe en dos fases, dependiendo de las condiciones de alimentación: la fase sedentaria o individual –la habitual en Europa desde hace un siglo- y la fase migratoria o gregaria. Tras episodios excepcionalmente favorables a la reproducción y al crecimiento, los individuos de langosta migratoria pueden desarrollarse en fase gregaria que involucra los cambios morfológicos de un pronoto aplanado, sin quilla, y color marrón claro. Los individuos en fase gregaria se agrupan en enjambres de millones de ejemplares que se desplazan al unísono arrasando la vegetación y los cultivos. Los descendientes de la fase gregaria suelen ser de fase individual, un hecho que confirma que se trata de la misma especie.
Actualmente, la langosta migratoria solo entra en fase gregaria y se convierte en azote de cultivos en toda la región africana del Sahel y en Madagascar. Aún con ello, en África son más frecuentes las plagas de la especie de langosta Schistocerca gregaria que no las de Locusta migratoria. Los individuos de langosta migratoria de morfología gregaria que esporádicamente se encuentran en Europa deben proceder de África.
Entre los años 1684-1688, una formidable plaga de langostas, probablemente la Locusta migratoria que aquí nos ocupa, arrasó los campos de Catalunya, también los de la comarca de Bages. En la península Ibérica, las especies de langosta más susceptibles de ocasionar plagas en la agricultura son Calliptamus italicus y Dociostaurus maroccanus, ésta última con una especial incidencia en la provincia de Badajoz.
En la zona mediterránea, y en particular en la comarca de Bages, los adultos de langosta migratoria se encuentran durante la segunda mitad del año, con un máximo en los meses de octubre y noviembre. Viven en prados secos y entre arbustos. Se alimentan de todo tipo de vegetación con predilección por las plantas gramíneas; no es raro por tanto que las plagas devastaran los cultivos de trigo, cebada y avena.

[fotos Jordi Badia]