




El lino catártico (Linum catharticum) es una hierba anual o bienal, pequeña, delicada y discreta, que en los meses de mayo y junio aparece en algunos prados montanos a media sombra. Pertenece, como se deduce de su nombre, a la familia de las Lináceas; pero, para convencernos de esta clasificación, hay que verle sus flores o sus frutos e ignorar la disposición de las hojas.
El lino catártico tiene una base algo leñosa de la que nacen tallos verdes y gráciles, cilíndricos de menos de 1 mm de diámetro, que se ramifican sólo en la parte superior al formar una inflorescencia cimosa laxa, y adelgazar aún más. En total alcanza unos 25 cm de altura, aunque manteniendo su aspecto tenue y grácil. Las hojas son sésiles, uninervias, de limbo obovado de 10-15 mm por 4-5 mm de ancho a la mitad distal. A diferencia del resto de especies del género Linum, estas hojas se disponen por parejas opuestas. Pero a partir del inicio de la inflorescencia, las hojas pasan a ser brácteas que se sitúan de una en una en cada ramificación, perdiendo la regularidad de la disposición opuesta. Los entrenudos caulinares suelen ser más largos que las hojas. El lino catártico es una hierba glabra. Las flores son de simetría radiada radicalmente pentámera con 5 sépalos agudos, 5 pétalos de unos 3 mm, blancos y con la uña amarilla, 5 estambres y 5 estigmas. El fruto es una cápsula esférica de unos 3 mm que queda rodeada por los sépalos.
El lino catártico, como su nombre indica, se había utilizado ocasionalmente como purgante. Pero ésta es una práctica de riesgo por la dificultad de afinar su dosis, actualmente abandonada.
El lino catártico es una hierba ampliamente distribuida por Europa. Hemos observado el lino catártico en la comarca de Moianès, está extensamente mencionado en el parque natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac y citado como planta rara en la cara norte del macizo de Montserrat.
[fotos Jordi Badia]