Tijereta

Forficula auricularia

Forficula auricularia es la especie de tijereta -el nombre con el que se conocen los insectos del orden dermápteros- por excelencia en la comarca de Bages. En catalán se conocen como tisoretes o papaorelles y, en la comarca de Bages, también con el localismo tallacebes.

La tijereta tiene el cuerpo alargado de unos 15 mm, estrecho, deprimido -es decir aplanado- y de color castaño oscuro brillante en el que destacan el par de cercos en el extremo abdominal, de donde proviene su nombre de tijereta. La cabeza es redonda, muy móvil y provista de un par de ojos pequeños y de un par de antenas. Le sigue el tórax con un pronoto y un par de tegminas que corresponden al primer par de alas endurecidas como élitros cortos y que tapan casi por completo al segundo par de alas membranosas que se encuentran plegadas debajo y que sí les sirven para volar. Aunque las tijeretas son mucho más caminadoras que no voladoras y existen especies ápteras. Sigue un abdomen largo y lógicamente segmentado que posee en el extremo el par de cercos que utiliza en las disputas y en la cópula. Los machos tienen los cercos incurvados como pinzas o los signos de paréntesis (), mientras que las hembras los tienen más paralelos, curvados solo en la punta. Las patas son potentes y buenas caminadoras.

La imagen muestra un ejemplar hembra.

La hembra pone los huevos blancos apilados en un rincón. La madre cuidará las pequeñas tijeretas que de ellos nacerán. Los pequeños se quedarán en el nido y, a medida que crezcan, realizarán incursiones fuera a buscar alimento, pero volverán. Cuando la madre muera, los hijos devorarán su cadáver.

Las tijeretas son activas principalmente de noche; de día permanecen escondidas en rendijas de la madera o bajo las piedras, en cavidades umbrías. Se alimentan de materia vegetal variada y de pulgones y otros insectos pequeños. No es definitiva su función en la agricultura; poblaciones pequeñas pueden ser beneficiosas, mientras que poblaciones grandes pueden ser perjudiciales y encontrarse en los huesos de melocotones, ciruelas y albaricoques.

Las tijeretas viven en todo tipo de hábitats, también en aquellos humanizados.

Dice la tradición que las tijeretas entran en las orejas, de donde viene el nombre en catalán papaorelles. El hecho es infundado; las tijeretas no tienen nada que buscar en una oreja, a menos que caigan en ella por azar. Tampoco es cierto que corten las cebollas como indica el nombre en catalán tallacebes; sus cercos son para sujetar, no para cortar.

[foto Montserrat Porta y Jordi Badia]