Espino de fuego chino

Pyracantha fortuneana (= P.crenatoserrata)

El espino de fuego chino (Pyracantha fortuneana [= P.crenatoserrata]) es un arbusto de la familia rosáceas, plantado como ornamental por sus hojas lustrosas, las flores abundantes y los frutos rojos que se mantienen en invierno. Se trata de un arbusto muy ramificado y denso, provisto de brancas cortas transformadas en espinas, que puede alcanzar 3 metros de altura.
Las hojas son perennes, simples, planas y coriáceas, de tamaño decreciente desde la ramas viejas a las más jóvenes, con limbo obovado de 2-7 cm de longitud, atenuado hacia el pecíolo corto y más o menos redondeado en el ápice, y margen crenado o dentado en la mitad distal.
Florece abundosamente en primavera en corimbos de flores blancas de 1 cm de diámetro, similares a las de otras rosáceas. En otoño maduran los frutos, unos pomos rojos de 0,5 cm de diámetro, no perfectamente esféricos sino rechonchos y rematados con los restos de los 5 sépalos. Los frutos de color naranja intenso o rojo escarlata se mantienen en las ramas en invierno, cuando más los necesitan los pájaros.

En los jardines se cultivan numerosos arbustos de los géneros cercanos Pyracantha y Cotoneaster, todos ellos denominados espinos de fuego por la traducción del vocablo inglés firethorn. Entre las especies más frecuentes en la comarca de Bages se encuentran P.coccinea, P.fortuneana (= P.crenatoserrata), P.angustifolia (= C.angustifolia), C.franchetii, C.integerrimus, C.horizontalis y C.coriaceus; aunque esta lista no es exhaustiva, ambos géneros son mucho más extensos y existen variedades seleccionadas de jardinería que aumentan la complejidad sistemática. P.fortuneana y P.crenatoserrata no siempre han sido considerados sinónimos. Es habitual ver crecer individuos de Pyracantha o Cotoneaster subespontáneos, escapados de los jardines, gracias a la diseminación de los frutos por los pájaros. Entre estos arbustos, la especie que ha alcanzado un estadio más avanzado de naturalización en la comarca de Bages es P.fortuneana, el espino de fuego chino, que se encuentra actualmente (2018) en zarzales en los márgenes de bosque y en áreas potenciales del bosque de ribera.

El espino de fuego chino alegra los colores del invierno con sus hojas verdes y frutos rojos, igual como el acebo y el rusco.

Como su neologismo indica, el espino de fuego chino es originario de China, aunque ha sido plantado y se encuentra actualmente en cualquier parte del mundo donde los inviernos no sean muy rigurosos.

[fotos Jordi Badia]